El castro de Zoñán, en Mondoñedo, vuelve a centrar la atención de los trabajos arqueológicos con una nueva campaña de investigación que permitirá ampliar la superficie excavada y avanzar en el estudio de este asentamiento de la Edad del Hierro. La actuación cuenta con una aportación de 20.000 euros de la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude, en el marco del convenio suscrito con el Concello de Mondoñedo.
Los trabajos comenzaron esta semana y se prolongarán durante 20 días. Entre las principales actuaciones previstas se encuentra la excavación de unos 40 metros cuadrados en las inmediaciones de la zona investigada hasta ahora, con el objetivo de localizar y documentar nuevas estructuras.
El delegado territorial de la Xunta en Lugo, Alfonso Villares, visitó este viernes el yacimiento para conocer sobre el terreno la evolución de la campaña. Durante la visita puso el foco en la importancia de continuar sacando a la luz nuevos elementos que permitan ampliar la información disponible sobre el poblado.
Además de las excavaciones, el proyecto incluye medidas destinadas a conservar y proteger las estructuras que ya han sido recuperadas. También se llevarán a cabo trabajos de desbroce y limpieza del entorno, labores topográficas y de planimetría, así como un análisis detallado de los materiales arqueológicos muebles encontrados durante las intervenciones.
La campaña se integra en el programa de actuaciones que la Dirección General de Patrimonio Cultural desarrolla durante 2026 para mejorar el conocimiento, la conservación y la puesta en valor del patrimonio arqueológico gallego. En la provincia de Lugo están previstas 11 intervenciones dentro de este programa, que parte de un presupuesto global de 203.400 euros.
Un yacimiento con más de un siglo y medio de investigaciones
El castro de Zoñán se encuentra situado sobre un espolón desde el que se domina el valle del río Cesuras, en la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios. Se trata de un poblado fortificado de la Edad del Hierro, organizado alrededor de una única croa y con una superficie aproximada de 7,8 hectáreas.
Su relevancia arqueológica se remonta al siglo XIX. De hecho, Zoñán fue uno de los primeros castros gallegos en ser objeto de excavaciones, concretamente en 1867. En la actualidad, las investigaciones han permitido dejar al descubierto estructuras habitacionales que ocupan alrededor de 900 metros cuadrados.
El yacimiento también forma parte de las rutas culturales promovidas por el Concello de Mondoñedo. Su acceso es libre y gratuito y el recorrido cuenta con varios paneles informativos que ayudan a los visitantes a interpretar los restos arqueológicos y conocer la historia del asentamiento.
