El exalcalde de Mondoñedo ofreció un discurso cargado de recuerdos, humor y emoción en el que reivindicó la identidad mindoniense, homenajeó a quienes contribuyeron a engrandecer las ferias y recordó el legado cultural de una celebración que se remonta a 1156.
Vídeo completo del pregón
El pregón de Luis Rego Valcarce puede verse íntegramente en nuestro canal de YouTube.
Mondoñedo inició As San Lucas 2026 con un pregón en el que Luis Rego Valcarce convirtió sus vivencias personales y su profundo vínculo con la ciudad en una reivindicación de una de las tradiciones más arraigadas de Galicia. Bajo la idea de que As San Lucas son «la medida de todas las cosas», el exalcalde ofreció una intervención que alternó anécdotas, ironía, memoria histórica y emoción para explicar por qué estas ferias forman parte inseparable de la identidad de los mindonienses.
El pregonero comenzó agradeciendo a la Asociación de As San Lucas la invitación para participar en el 870 aniversario de las ferias. Reconoció que el encargo constituía uno de los mayores honores que puede recibir una persona de Mondoñedo, después de haber disfrutado, según sus propias palabras, de ocho maravillosos años como alcalde de la ciudad.
Con su habitual sentido del humor, Rego bromeó sobre los riesgos de pronunciar un pregón después de haber sido alcalde: los vecinos recuerdan tanto lo que hizo durante su mandato como aquello que quedó pendiente y los errores que pudo cometer. Una manera cercana de romper el hielo antes de adentrarse en el significado profundo de la celebración.
As San Lucas, una forma de entender Mondoñedo
El núcleo del discurso giró en torno a una idea que el pregonero fue desarrollando a través de situaciones cotidianas: para un mindoniense, las ferias son una referencia con la que comparar prácticamente todo.
As San Lucas sirven para medir el tiempo, porque en Mondoñedo muchas cosas se dejan para antes o después de las ferias. También sirven para calcular la afluencia de público, comparar la cantidad de puestos y atracciones o valorar la calidad de la música, la gastronomía y los productos que se encuentran en otras celebraciones.
Con humor, recordó que los mindonienses parecen disponer de una unidad de medida propia: siempre hay más o menos gente que en As San Lucas. Una manera de expresar hasta qué punto las ferias ocupan un lugar excepcional en el imaginario colectivo de la ciudad.
Esta identificación entre Mondoñedo y sus ferias fue, precisamente, el hilo conductor de un pregón que invitó al público a reconocerse en sus propias costumbres, en sus expresiones y en esa manera tan particular de organizar el calendario alrededor de una cita que se repite cada otoño.
Un homenaje a la memoria y a quienes hicieron grandes las ferias
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando Luis Rego recordó a todas las personas que, con su esfuerzo a lo largo de los años, contribuyeron a engrandecer y mantener viva la celebración.
El pregonero tuvo palabras especiales para dos figuras fallecidas recientemente: Xosé Vizoso, ilustrador fundamental de la imagen de As San Lucas, y Luciano García, conocido como Luciano de Curros, ganadero e impulsor de las ferias.
Al evocar a Luciano, Rego imaginó su regreso al frente de las manadas de caballos que recorren las calles de Mondoñedo, una escena cargada de afecto que vinculó la memoria personal con una de las imágenes más características de la celebración.
También reivindicó expresamente el legado de Xosé Vizoso, cuya extensa cartelería contribuyó a construir la identidad visual de las ferias y constituye hoy una parte destacada del patrimonio cultural mindoniense.
Olores, sonidos y recuerdos de toda una vida
El pregón adquirió un tono especialmente personal cuando el exalcalde evocó las imágenes sensoriales de las ferias de su infancia y juventud: el olor de la hierba fresca en la plaza de la Catedral, los churros de la churrería de Ribadeo, las garrapiñadas, el cuero, los coches de choque, las ollas del pulpo y el olor del ganado en el campo de la feria.
A estos recuerdos añadió las primeras fiestas con sus amigos, las noches de juventud, los encuentros y las anécdotas que, con el paso del tiempo, terminan convirtiéndose en parte de la memoria compartida de una localidad.
La evocación fue mucho más que una sucesión de recuerdos personales. Sirvió para mostrar cómo As San Lucas acompañan las distintas etapas de la vida y cómo los espacios, los aromas y las personas permanecen asociados a una celebración que se transmite de generación en generación.
Ocho siglos de historia y un legado cultural propio
Luis Rego recordó que las ferias se remontan a 1156, año en el que, según expuso durante el pregón, se concedió a Mondoñedo el privilegio de celebrar una feria anual. Una trayectoria de más de ocho siglos que sitúa a As San Lucas entre las grandes tradiciones históricas de Galicia.
El pregonero destacó asimismo la huella que las ferias dejaron en la literatura, la música, la poesía y las artes plásticas. Entre las referencias principales sobresalió Álvaro Cunqueiro, cuya obra evoca el mundo de los feriantes, los caballos y los personajes que recorrían las ferias de otros tiempos.
También recordó a diversos escritores e intelectuales vinculados a Mondoñedo y dedicó una atención especial a Xosé Vizoso, cuya obra gráfica convirtió los carteles de As San Lucas en un símbolo reconocible de la ciudad.
En este recorrido cultural, el pregón puso de manifiesto que las ferias no son únicamente una actividad comercial o festiva, sino también una fuente de inspiración artística y una expresión del patrimonio colectivo de Mondoñedo.
La importancia de trabajar unidos
El aniversario de 2006, cuando se conmemoraron los 850 años de As San Lucas, ocupó otro apartado destacado de la intervención. Luis Rego recordó aquella edición, en la que participó como alcalde, y subrayó el trabajo de la comisión organizadora y la colaboración entre personas de distintas sensibilidades políticas.
Más allá de los conciertos, las actividades y la gran afluencia de público que caracterizaron aquella celebración, destacó como principal legado la cohesión organizativa y la capacidad de trabajar por un objetivo común.
El pregonero tuvo palabras de reconocimiento para Isabel Piñeiro, que presidía aquella comisión, para Miguel Souto, que posteriormente impulsó la modernización de las ferias, y para el actual presidente de la asociación, Miguel Paz, por el trabajo realizado para consolidar e institucionalizar la celebración.
Su mensaje fue claro: la colaboración y la implicación colectiva constituyen una de las mayores fortalezas de As San Lucas y una condición esencial para que sigan creciendo en el futuro.
Un final con Cunqueiro y una invitación a volver
Luis Rego concluyó su intervención recurriendo a un texto de Álvaro Cunqueiro sobre las ferias y sus caballos. Con esa evocación de la libertad, las manadas y la tradición medieval, invitó a los asistentes a imaginar, al paso de los animales por las calles de Mondoñedo, la llegada de un antiguo rey celta.
El cierre recuperó el sentido que había atravesado todo el pregón: As San Lucas no solo miden el tiempo, la gente, el espacio, la calidad, la cultura o los recuerdos. También miden los afectos y la certeza de que, por lejos que lleve la vida a cada persona, siempre hay unas ferias a las que regresar.
Una reflexión que resume el espíritu de una celebración que pertenece a quienes la organizan, a quienes participan en ella y a quienes, desde cualquier lugar, siguen sintiendo Mondoñedo como su casa.
«Por lonxe que nos leve a vida, sempre hai unhas feiras ás que volver».
Con este mensaje, Luis Rego puso voz al orgullo de una ciudad que continúa celebrando su historia y manteniendo viva una tradición que forma parte de su identidad.
